Medicina TV:¿Eres una mujer maltratada?

Nuestra psicóloga,  Isabel Menendez Benavente nos habla del Maltrato a la mujer.

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¿Eres realmente una mujer que sufre maltrato? ¿Cuáles son los síntomas? ¿Por qué sufres maltrato?¿Qué puedes hacer?

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Miedos que impiden que las relaciones de pareja evolucionen

relaciones-de-parejaEs evidente que, para muchas personas, no es fácil conocer a alguien que les encaje y les parezca interesante, por ello, cuando encontramos a esa persona especial se han de dejar de lado los miedos y las incertidumbres para aventurarnos a vivir nuevas emociones y sensaciones.

Muchos de nosotros deseamos encontrar una pareja y tener una relación estable pero, por otra parte, no nos involucramos o entregamos totalmente por miedo a no ser correspondidos y a sufrir. Así, actuamos o pensamos de una forma que impide que la relación prospere o evolucione y fracase incluso antes de su comienzo.

Algunos de esos miedos o incertidumbres que impiden que una relación de pareja crezca son:

  • Miedo a amar y ser abandonado. En la medida en que te arriesgas a amar, es decir, te dejas conocer, te ilusionas por alguien y te entregas; también te vuelves vulnerable y frágil. Desde ese momento, corres el peligro de ser abandonado o rechazado. No queremos separarnos del otro y solemos reclamarle por su lejanía y su falta de entrega demostrando lo entregados que estamos nosotros. Sin embargo, cuando se intenta poseer o invadir, no hay una entrega verdadera a la otra persona.
  • Miedo a ser engañado: Piensas que la persona que te gusta no está siendo sincera contigo o te oculta algo. A veces, dudas sobre si estarás en lo cierto o simplemente es una percepción que está alejada de la realidad. En la mayoría de las ocasiones la desconfianza es producto de nuestras propias inseguridades.
  • Miedo a que te vuelvan a decepcionar. Este miedo se basa en generalizar las características de una persona particular a un grupo. Así, podemos pensar que como un hombre o mujer nos ha decepcionado, del resto de hombres y mujeres podemos esperar lo mismo.
  • Miedo a la invasión y al compromiso. Es el temor a dejar de ser un@ mism@. Sucede cuando hay una necesidad tan grande de satisfacer al otro que se postergan los propios deseos. Típicamente este miedo es propio de los hombres ya que éstos durante mucho tiempo han ostentado el rol de proveer, satisfacer y hacerse cargo del bienestar de las mujeres a nivel económico.

Ten en cuenta que el miedo y la incertidumbre estarán presentes en muchas situaciones de nuestra vida por lo que no podemos dejarnos llevar por él. Es posible que, en algunos momentos, al amar y al entregarnos salgamos heridos; aunque las personas que nunca se entregan sufren la mayor de las desgracias, que es no saber lo que podría haber sido de su relación si se hubieran hecho.

Los Psico-Consejos de Isabel: Dormir mejor

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Consejos para dormir mejor

  • Evita tomar bebidas con cafeína después de las 4 de la tarde.
  • No veas programas de televisión o películas violentas o de suspenso, ni leas libros que podrían impedir que te quedes dormido.
  • No hagas siestas demasiado largas. Más de 30 minutos podrían evitar que te quedes dormido más tarde.
  • No esperes hasta la noche anterior de un examen importante para estudiar. Quedarte despierto toda la noche puede alterar los patrones de sueño.
  • No utilices el ordenador  o el móvil justo antes de irte a la cama. La luz le indica a tu cerebro que es hora de despertarte.
  • Haz ejercicio con regularidad, pero no justo antes de ir a la cama.
  • Intenta acostarte y despertarte cada día a la misma hora.
  • Deja entrar la luz brillante por la mañana para despertarte.
  • Mantén las luces bajas por la noche para ayudarte a desconectarte del día. Intenta también meditar, leer o escuchar música relajante.
  • Intenta seguir un horario regular de hábitos de sueño aún los fines de semana. No puedes recuperar el sueño perdido de la semana anterior.

EL POSITIVISMO QUE YO PRACTICO

Ser positivo es siempre algo beneficioso para nuestra mente, para nuestra vida. El ver el vaso medio lleno en vez de medio vacío es la clave del optimismo, que se basa en la seguridad que uno tiene en sí mismo, en que ese vaso está realmente medio lleno y además se puede llenar hasta arriba porque se tienen las herramientas y la motivación para hacerlo, y se ve como una oportunidad para beber un gran vaso de agua cuando se tiene sed. Es un ejemplo muy básico de lo que realmente se trata cuando hablamos de psicología positiva. Algo que realmente está cada vez más en auge y que parece ser la panacea para afrontar cualquier problema. Hace cuarenta años que me dedico a estudiar, a bucear en el alma humana, y cada vez estoy más convencida de que las modas en cualquier ciencia, son eso, modas. Exactamente igual que cambiamos de criterio a menudo sobre otras ramas como puede ser la salud física o la nutrición, por ejemplo. Lo que antes era buenísimo ahora no lo es, o bien se vuelve a lo que se hacía hace muchos años porque se descubre que es lo que funciona. Los psicólogos no vamos a ser menos. Hemos pasado por varias corrientes: psicoanálisis, conductual, cognitiva… Y desde hace algunos años, cada vez se habla más del positivismo. Es algo que, por cierto, yo practico desde hace muchos muchos años sin saber que realmente estaba aplicando este enfoque. Si el positivismo implica confiar en uno mismo,  trabajar tus fortalezas, expresar gratitud por todo lo bueno que nos rodea, saber pedir perdón, tener una red social y familiar que has trabajado para hacerte sentir cada vez mejor, y luchar para ver el lado bueno de las cosas, intentando no obviar, pero sí luchar contra aquello que te impide llegar a las metas realistas que te has propuesto, entonces hace cuatro décadas que la practico con mis pacientes. Y es que yo soy positiva y optimista por naturaleza, y es lo que trato de transmitir a la gente. El ser felices tiene que ser parte de la terapia, aceptarte tal y como eres, y afrontar los problemas sabiendo que vamos a poder superarlos. Pero esto no quiere decir que siendo positivos vayamos a conseguir una felicidad que puede ser absolutamente inalcanzable en muchos contextos, en muchos problemas. La felicidad absoluta es un mantra, la única meta que obsesiona a esta sociedad cada vez más hedonista. Obviamos el dolor, cuando este forma parte de la vida. El sufrimiento es la otra cara de la felicidad: la risa se valora más cuando se ha llorado, como la luz cuando se ha estado en la oscuridad. Y este mantra, ser siempre felices, puede llegar a ser peligroso. Hemos llegado al extremo de que nada ni nadie enturbie nuestra paz, o por poner un ejemplo que ustedes entenderán perfectamente, la de nuestros hijos, que son nuestro futuro, el futuro del mundo que queremos que formen. Es por eso que nos empeñamos en impedir que sufran lo más mínimo, porque pretendemos protegerlos de cualquier frustración, como intentamos hacer con nosotros mismos. Que nada enturbie la paz y la tranquilidad que quiero para mí mismo, mi familia y mi vida. Pero esto no es real. La vida no es tan sencilla. Los hijos crecen en un envoltorio frágil porque está hecho de sueños que sus padres no han realizado, porque pretenden que nada pueda “traumatizarles”, para lo que vamos allanando su camino, hasta hacer que prácticamente no puedan soltarse jamás de nuestras manos porque eso conlleva el peligro de no alcanzar la felicidad plena. Y la felicidad no se consigue por el camino fácil, ojalá. La felicidad es la que consigues cuando has renunciado a muchas cosas para conseguir otras, aquellas que te realicen como persona, cuando te das a los demás más que a ti mismo, cuando consigues el equilibrio entre tus defectos y tus virtudes, cuando te rodeas de gente que te aporta,  cuando empiezas a apreciar las pequeñas cosas que en realidad son, como decía siempre mi madre, la felicidad de andar por casa. Esa que hace que valores el despertar cada día, porque la vida hay que vivirla y exprimirla como si fuera el último día de tu existencia, disfrutando de todo lo bueno que nos puede rodear, aunque sean cosas que pasan inadvertidas: un día de sol, una buena lectura, una agradable compañía, saber que estás sano, o que tus seres queridos están a tu lado, recibir una caricia inesperada o cotidiana, los abrazos, los besos, las risas de los niños, la ternura de los ancianos, tantas y tantas cosas… Esa es la felicidad a la que podemos aspirar, a la que debemos llegar, la que hace que todo en ti por unos segundos sea luz, sea armonía. Y especialmente, y como meta final, esa que hace que te quieras y te aceptes a ti mismo con tus defectos, con tus problemas, con tus miserias, pero con tus sueños, tus metas y siempre siempre tu sonrisa al alcance de tu alma. Esa es la felicidad a la que yo aspiro, la que he conseguido, la que todos y cada uno de nosotros podemos alcanzar porque es real: simplemente vivir, ni más ni menos.

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Medicina Tv: Esquizofrenia, ¿Podemos controlarla?

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Nuestra Psicóloga, Isabel Menéndez Benavente nos habla de la Esquizofrenia: ¿Cuáles son los síntomas? ¿Cuál es su tratamiento? ¿Cuáles son las causas? ¿Cómo afecta el consumo de drogas?

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Cómo manejar las críticas

critica-566x400Es obvio que a nadie le gusta escuchar comentarios negativos sobre su forma de ser, de actuar, de pensar…; aunque también es cierto que siempre estaremos expuestos a las críticas de los demás y que es necesario saber manejarlas y afrontarlas para que no “destruyan” nuestra autoestima.

Las Críticas o comentarios negativos son juicios o valoraciones que emitimos sobre algo o alguien y que, en general, se podrían clasificar en cuatro tipos:

  • Críticas Constructivas: Son aquellas hechas por personas sinceras,  motivadas por el deseo de ayudar y/o  sugerir un cambio.
  • Críticas Destructivas: Nacen de la envidia y se hacen con la intención de hacer sentir malestar o frustración a la otra persona.
  • Críticas Comparativas: Ensalzan las virtudes de alguien que, en la opinión de la persona, es mejor que nosotros en alguna característica.
  • Críticas Manipulativas: Menosprecian lo que hacemos con el objetivo de que hagamos lo que esa persona desea.

Así, para recibir adecuadamente las Críticas podríamos seguir los siguientes pasos:

  • Escucha atentamente la crítica y haz preguntas para clarificar y obtener más información (“¿A qué te refieres con…?”, “¿Qué es lo que te ha molestado…?”)
  • Empatiza con la emoción de la persona que hace la crítica (“Puedo entender como te sientes…”)
  • Valora la crítica y decide qué hacer:
  1. Si la persona es importante para ti, la crítica es verdadera y decides cambiar, acepta tu responsabilidad (“tienes razón, me he equivocado, pero no volverá a ocurrir”).
  2. Si la crítica es verdadera pero decides no cambiar, acepta la posibilidad de que lo que te dicen sea cierto y expresa tu intención de no cambiar (“Tienes razón en lo que dices, pero no voy a cambiar”).
  3. Si la crítica no es verdadera, explica tu punto de vista y añade, si fuera necesario, más información sobre el tema (“No  estoy de acuerdo con lo que dices porque…”).

Para afrontar las Críticas sin que nuestra autoestima salga dañada ten en cuenta los siguientes Consejos:

  • Analiza cómo eres para conocerte mejor a tí mismo.
  • Ten en cuenta que las críticas son reflejo de los pensamientos, dudas, inquietudes, intereses, incertidumbres e incoherencias de quien las emite.
  • Piensa que las Críticas no son más que opiniones de otras personas.
  • Diferencia las fuentes de donde provienen las críticas y analiza sus intenciones. No prestes atención a las criticas indiscriminadas y atiende a las aportaciones de aquellas críticas motivadas por el deseo de ayudar.
  • Usa la ironía para afrontar las críticas destructivas.
  • Es útil, para tener una referencia externa, pedir a personas de confianza que nos den su opinión sobre aspectos de nuestra personalidad y/o acciones.

“Ante las Críticas sé valiente para responsabilizarte de aquellas que son ciertas y fuerte para no dejarte influir por aquellas que no son reales”

Psico-consejos de Isabel: Cómo preparar a mi bebé a separarse de mí

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¿Cómo puede ayudar a su hijo con la ansiedad por la separación?

Los niños que se sienten seguros pueden manejar las separaciones de una mejor manera. Usted puede contribuir a desarrollar esta sensación de seguridad abrazándolo y tranquilizándolo cuando está con él. Entre otras de las formas de ayudar a su hijo con las separaciones se incluyen las siguientes:

  • Reconfórtelo y tranquilícelo cuando su hijo sienta temor.
  • En el hogar, ayudar a su bebé a que aprenda a ser independiente permitiéndole gatear (sin su supervisión cercana) hacia otras habitaciones (seguras) durante un período breve.
  • Si usted va a ir a otra habitación, dígale que volverá y luego hágalo.
  • Planee las separaciones cuando su bebé haya descansado y comido, en lugar de hacerlo antes de una siesta o una comida.
  • Preséntele nuevas personas y lugares de manera gradual, otorgándole el tiempo suficiente para que conozca a una persona nueva que va a encargarse de su cuidado.
  • No prolongue las despedidas y procure que la niñera distraiga a su hijo con un juguete mientras usted se va.
  • Ofrézcale un objeto de transición como por ejemplo, una manta o un juguete suave que lo ayude a aliviar las separaciones.

Cuando se despierte por las noches, tranquilícelo y reconfórtelo mediante palmadas y caricias, pero evite sacarlo de la cama.