Tiempo de vacaciones

Estamos en verano, época en la que resulta más fácil realizar actividades al aire libre y que debemos aprovechar para mejorar la calidad del tiempo que pasamos con nuestros hijos. Es en las vacaciones familiares cuando se deben reforzar los lazos entre padres e hijos, ya que se dispone de un tiempo que durante el resto del año no se tiene.

Las vacaciones son un momento ideal para asentar los valores que deseamos transmitir a los niños con nuestro ejemplo, es importante que nos vean hacer lo que decimos y que los felicitemos cuando ellos también lo hagan. Ser amables con los demás, recoger tanto en casa como en la playa o el campo los desperdicios que hayamos generado, ayudar en las tareas familiares o compartir son algunas de las conductas positivas que debemos reforzar en nuestros hijos.

Es importante no relajar en exceso las pautas establecidas durante el año y seguir siendo firmes a la hora de corregir comportamientos inadecuados, pero también lo es realizar actividades divertidas que fomenten la unión entre los miembros de la familia, como pueden ser:

  • Sorprenderles con un desayuno divertido, hacer tortitas con caras alegres, elaborar alguna receta con ellos…
  • Pasar una tarde lluviosa con algún juego de mesa para toda la familia, de estrategia o colaborativos: Catán, Las Montañas de la locura, Monopoly…
  • Hacer un plan de película con valores para luego comentarla entre todos: “Wonder”, “Del Revés”, el cortometraje “Cuerdas”, “Epic: el mundo secreto”…
  • Ir juntos a una librería y escoger cada uno un libro, fomentando la lectura desde que son pequeños.
  • Hacer una excursión en familia, a pie o en bicicleta, es una idea estupenda para pasar tiempo juntos y una actividad que les gustará ya que es más complicada de realizar durante el curso y no estarán acostumbrados a ella.

Nuestra psicóloga Isabel Menéndez nos da también algunos consejos para pasar este tiempo de descanso con los niños en este enlace.

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LA FILOSOFÍA DEL CARACOL

¡¡Esta semana en la Clínica de Isabel Menéndez Benavente nos hemos convertido en caracoles!!

Hemos visto que podemos aprender mucho de ellos.

  • Las tareas es mejor hacerlas despacito y atendiendo, porque si vamos muy rápido ¡podemos pasar por alto muchas cosas!
  • Cuando nos enfadamos mucho, podemos hacer como ellos, y controlarnos yéndonos a nuestra habitación, por ejemplo, a tranquilizarnos (¡nuestra casita!).
  • Además, si aprendemos a movernos con calma, ¡¡estaremos más tranquilos relajados!!IMG_3251 IMG_3246  IMG_3248 IMG_3249 IMG_3250

Con esta actividad hemos trabajado la psicomotricidad fina (haciendo figuras con la plastilina), la relajación (practicando respiraciones lentas y profundas) y el autocontrol con autoinstrucciones.