Cuando ser perfeccionista se convierte en un problema

Tener aspiraciones, deseos de superarnos a nosotros mismos y de mejorar a nivel personal o profesional es positivo, ya que nos permite crecer como personas. Es bueno proponerse metas y objetivos que nos mantengan activos y nos sirvan de guía para seguir el camino que hemos elegido.

El problema surge cuando ese deseo de mejorar se transforma en una obsesión, en una insatisfacción continua con nosotros mismos o con los demás por no cumplir unas expectativas que la mayoría de las veces son demasiado altas y poco realistas. Esas expectativas pueden ir dirigidas a nosotros mismos, a los demás o ser las conocidas como “prescritas socialmente”, que es pensar que los demás son muy exigentes y esperan mucho de nosotros, por lo que no debemos fallar nunca para conseguir su aprobación.

Ese afán por ser perfectos y no equivocarnos a menudo aparece acompañado de ansiedad e inseguridad, problemas para conciliar el sueño o dificultades en las relaciones sociales, tanto a nivel laboral como personal.

Una persona es mucho más que sus logros y equivocaciones. Se debe valorar el esfuerzo, asumir cuanto antes que es imposible vivir sin cometer ningún fallo y entender que los fracasos son nuevas oportunidades para aprender y poder superarnos a nosotros mismos en el futuro.

Algunos consejos que pueden ayudar a las personas perfeccionistas son:

  • Controlar la ansiedad, a través de técnicas de relajación o ejercicio físico.
  • Fomentar el diálogo interior positivo: por ejemplo, cambiar el “he fallado, soy un fracaso” por “un fallo lo tiene cualquiera” o “la próxima vez me fijaré más”.
  • Trabajar la humildad y reconocer nuestros límites, no exigirnos tareas para las que no estamos preparados y plantearnos metas realistas.
  • Aprender a pedir ayuda: todos la necesitamos en algún momento y es necesario saber delegar cuando la ocasión lo requiere, así como aceptar los consejos de gente más experimentada que nos puedan aportar un punto de vista distinto al nuestro.

Cómo superar el Síndrome Postvacacional

Los días de vacaciones llegan a su fin y la vuelta al trabajo viene a menudo acompañada por el famoso síndrome postvacacional, que se traduce en estrés, ansiedad, irritabilidad, tristeza o alteraciones en el sueño. Después de unos días de desconexión es normal experimentar estas sensaciones, que poco a poco irán desapareciendo. Para ello puedes seguir estos consejos:

  • Planificar tu tiempo: en vacaciones a menudo los horarios no existen y nuestro ritmo de vida cambia por completo. Esto puede servir para relajarnos durante el tiempo libre pero cuando debemos volver a la rutina la desorganización puede perjudicarnos y aumentar la ansiedad que experimentamos. Es por ello que establecer un horario te ayudará a organizar mejor tu tiempo y aprovecharlo para hacer actividades que te gusten.
  • Practicar deporte: a menudo durante el verano abandonamos las actividades deportivas, pero es conveniente volver a practicarlo lo antes posible una vez que hayamos empezado a trabajar de nuevo. Dar un largo paseo, salir a correr o ir al gimnasio te ayudará a despejar la mente y aliviará la tensión que genera la jornada laboral, además de facilitar el sueño y permitir un mejor descanso.
  • Establecer retos laborales: es importante tratar de mantenerse motivado e ilusionado en el trabajo, buscar nuevas metas y evitar en la medida de lo posible la monotonía. Si te gusta el trabajo que desempeñas más fácil te resultará incorporarte nuevamente después de las vacaciones.

Nuestra psicóloga Isabel Menéndez nos dará más consejos en el vídeo que puedes ver pulsando aquí. Si tras ponerlos en práctica el malestar por la vuelta al trabajo se mantiene y excede las dos semanas, puede que nos encontremos ante una depresión que requiera ayuda profesional.

¿Por qué no soy feliz en Navidad?

navidadLa Navidad es una época del año llena de tradiciones en la que se espera que todas las celebraciones sean perfectas, todas las personas se reencuentren con sus familiares, disfruten de su compañía y sean felices. Sin embargo, a veces, la realidad puede ser algo distinta.

Muchas personas viven estas fechas con estrés, ansiedad, angustia, frustración o tristeza. Entre las Causas que pueden motivar la aparición de estos sentimientos o emociones se encuentran las siguientes:

  • Expectativas Altas sobre la Navidad. Cuando pensamos en La Navidad, en nuestra mente se activan una serie de eventos, celebraciones o reuniones cargadas de ilusión, entusiasmo y felicidad. Cuanto más elevadas son nuestras expectativas, menos ajustadas estarán a la realidad y más riesgo existirá de que nos sintamos frustrados o angustiados por no haberlas cumplido.
  • La Planificación de las Fiestas. Durante las semanas previas a la Navidad se han de tomar decisiones sobre dónde se celebran las fiestas, qué se prepara para comer, qué regalos se van a comprar… y se han de realizar los preparativos, circunstancias que pueden generar estrés y/o desacuerdos familiares.
  • Extrañar a un ser querido. Las Navidades pueden ser un periodo en el que más se perciba la ausencia de un ser querido por ser un momento en el que se activan recuerdos de vivencias compartidas con esa persona en fechas señaladas.
  • Conflictos Familiares no resueltos. La Navidad puede ser un momento en el que se reúnan familiares con poca vinculación afectiva o con conflictos que no se han resuelto, con la posibilidad de que se produzcan discusiones facilitadas por el alcohol.
  • Valoración del año. El fin de año es un momento en el que las personas reflexionamos sobre los éxitos y fracasos alcanzados y nos comprometemos con nuevas metas con el inicio del año siguiente. Valorar cómo ha sido el año puede generar bienestar y reconocimiento, pero también frustración y tristeza.

Tener en cuenta algunos Consejos puede hacer que disfrutes más de la Navidad:

  • Piensa en la Navidad como en una época más del año, sin otorgarle más importancia que a otras fechas.
  • Planifica con tiempo los preparativos navideños para evitar sentir estrés o la ansiedad.
  • Negocia para alcanzar acuerdos sobre las decisiones que se han de tomar.
  • Establece la comunicación con tus familiares y resuelve los conflictos pendientes antes de Navidad.
  • Si la celebración tradicional de la Navidad te trae recuerdos que te hacen sentir nostalgia, celebra las fiestas de forma diferente.
  • Valora tus  esfuerzos y tu trabajo realizado durante el año aunque no hayas alcanzado tus metas ya que habrá más oportunidades para conseguirlas.

“Y No olvides que…Todos los días son importantes en tu Vida”

¿Cómo puedo hacer que mi hijo se relaje?

relajaciónLos niños, al igual que los adultos, pueden experimentar nerviosismo, ansiedad y/o estrés generalizado o ante alguna circunstancia concreta. Por ello, es importante enseñarles técnicas para que aprendan a relajarse y, una de ellas, es la Relajación en Imaginación.

En general, los niños siempre han tenido una buena capacidad para imaginar escenas o situaciones concretas, así que ¿Por qué no utilizar esa virtud para conseguir un estado de relajación?

Con este objetivo se utilizan historias como la siguiente. En este caso, una estrella recorre su cuerpo y allá por donde pasa hace que esa zona se relaje.

Preludio de la Estrella

“Quiero que veas ahí arriba, por encima de tu cabeza, una estrella muy, muy bonita. Quieres mucho a esa estrella porque sólo es tuya. Puede ser del color que más te guste …, a lo mejor la ves morada, o de color rosa…, o azul…, o amarilla…¿O es de lunares? ¿O es de plata? Como esa estrella es sólo tuya, puede ser del color que escojas, o de muchos colores, si quieres.

Esa estrella tuya está llena de luz blanca, una luz blanca preciosa, brillante y resplandeciente. Quiero que veas esa luz bajando hacia ti como un río hasta que te llega a la parte alta de la cabeza. Y ahora, quiero que lleves esa luz pura por dentro de la cabeza y la bajes por todo el cuerpo hasta que te llenes de esa maravillosa luz blanca.

Siente la luz bajándote por los brazos, hasta el final, hasta que notes que te llega a las manos y que te llena todos los dedos, uno a uno.

Siente esa luz que te baja por el pecho, por el estómago, por la tripa, hasta abajo, y llega a las piernas y cuando notes que ha llegado, sigue bajándola hasta que alcance los pies, y luego siente la luz que inunda también los dedos de los pies, uno a uno.

Ahora, quiero que mires dentro de tu corazón y que lo llenes de amor por toda la gente y los animales del mundo. ¿Ves cómo el corazón se te hace cada vez más grande? Se agranda porque lo tienes lleno de amor por la gente, por los animales y por ti, claro.

Ahora, tu ángel de la guarda está esperándote para envolverte con sus alas doradas, que te protegen y llevarte a un jardín. El ángel tiene unas alas muy grandes y suaves, como las plumas. Todo el mundo tiene su ángel de la guarda, el tuyo te cuida y te protege siempre, por eso nunca estás sola. Es importante que no lo olvides y que sepas que siempre hay alguien que te quiere y que vela por ti.

Ahora, el ángel de la guarda te acompaña a un jardín que es sólo para ti, pero antes de entrar quiero que mires ese árbol grande que hay fuera. Ese árbol se llama árbol de los problemas. Quiero que cuelgues en el árbol cualquier cosa que te preocupe… El árbol guardará los problemas que tengas con tus amigos o con tu familia. El árbol acepta todo lo que quieras colgar en sus ramas.

Tu ángel de la guarda está abriendo la verja para que entres y, cuando entras, descubres unos colores como no habías visto en la vida. Empápate de la belleza de las flores, de sus colores, de su tacto…, aspira su olor. La hierba es de un verde vivo y el cielo de un azul precioso, con nubecillas blancas que parecen ovejitas. En tu jardín todo está muy tranquilo; reinan el amor y la armonía.

Quiero que veas, flotando por encima de tu cabeza, una estrella muy, muy bonita. La estrella está llena de una maravillosa luz blanca. Ahora, lleva la luz blanca de la estrella por dentro del cuerpo hasta que sientas que te corre por todas partes, y que tienes el corazón rebosante de amor por toda la humanidad y por todos los animales grandes y pequeños.

El ángel de la guarda está esperándote para envolverte con un manto dorado y protegerte, y para llevarte al árbol de los problemas. Deja en el árbol todo lo que te preocupe, y entonces el ángel abrirá la verja y te llevará a tu jardín.

El jardín está lleno de flores maravillosas; la hierba y los árboles son de color verde esmeralda, el cielo es azul intenso con nubecillas blancas…”

Relajación con Realidad virtual

En una entrada anterior os hemos presentado el Psious, una herramienta de exposición de realidad virtual para la intervención en diferentes trastornos (ver entrada), entre los que se encuentran los Trastornos de Ansiedad.

Hoy os voy a hablar de algunos entornos que permiten sumergir al paciente en una situación que le transmite paz y tranquilidad y en la que se trataría de que éste pusiera en práctica técnicas de relajación como la relajación muscular o la respiración diafragmática, que se le han enseñado previamente.

Según las características y gustos del paciente se escogería el entorno más propicio para generar un estado de relajación de entre los siguientes: El mar, una isla paradisíaca, una pradera, una cala, playas, embarcaciones, parques nacionales, etc.

IMG_20180927_180537

Paciente en el entorno de la playa mientras practica respiración diafragmática

 

¿Qué os parece este método novedoso para practicar técnicas de relajación?

 

 

 

 

 

Adicción al móvil

movil-300x180Hoy en día, los avances de la tecnología móvil y la creación de aplicaciones de mensajería instantánea han provocado que las personas utilicemos muy frecuentemente estos dispositivos para comunicarnos, creando, en algunos casos, una dependencia que puede desembocar en graves problemas.

A esta dependencia se la conoce como Nomofobia o miedo excesivo e irracional a estar sin el teléfono móvil. Se caracteriza por la aparición de síntomas físicos y psicológicos como ansiedad, palpitaciones y sudores cuando la persona se olvida el móvil en casa o éste se queda sin cobertura o batería.

Aunque cualquier persona puede presentar este problema, los jóvenes son la población más vulnerable por encontrarse en un momento vital de constantes cambios en el que los puntos de referencia cambian y es normal que se produzca distanciamiento y falta de comunicación con los padres, y dónde el contacto con los iguales se establece principalmente a través del móvil.

Es posible que pienses que si todas las personas utilizamos con bastante frecuencia nuestro teléfono móvil, ¿Cómo podemos saber si somos dependientes del mismo? Pues bien, algunos indicadores nos permitirían saber si presentamos este problema:

  • La factura del móvil es elevada.
  • Mi actitud o comportamiento cuando me comunico a través del móvil es diferente a cuando lo hago cara a cara.
  • Siempre llevo el móvil conmigo y no me separo de él en ninguna situación. 
  • Estoy constantemente pendiente del móvil, incluso cuando estoy con familia o amigos.
  • He modificado algunos hábitos de sueño por usar el móvil.
  • Me siento nervioso o angustiado cuando no tengo el móvil disponible.

Si eres una persona dependiente del teléfono móvil, algunos Consejos podrían ayudarte a superar tu problema:

  • Reconoce tu problema y habla con tu familia y/o amigos del mismo ya que te ayudarán a superarlo.
  • Busca ayuda profesional si no puedes controlar tu dependencia.
  • Cambia de forma progresiva tu relación con el móvil. Úsalo sólo en determinados momentos del día, apágalo cuando no sea necesario,  sale sin él a la calle, etc.
  • Busca y comprende cuál es la raíz del problema que te ha llevado a realizar un uso inadecuado del móvil.
  • Piensa en el móvil como en una herramienta que te ayuda a estar comunicado pero que en ningún momento puede remplazar tus relaciones sociales cara a cara.

El precio de intentar ser perfecto

Para la mayoría de nosotros, el perfeccionismo es una cualidad positiva, un afán de lograr más y mejores cosas y de conseguir el éxito; sin embargo, cuando esta tendencia por hacerlo todo perfecto nos produce nerviosismo, estrés o insatisfacción, deja de ser una característica positiva para convertirse en un problema.

Pero, ¿Qué es el Perfeccionismo? Es la creencia de que se puede y se debe alcanzar la perfección y de que cualquier cosa por debajo de ese ideal es inaceptable. Así, las personas perfeccionistas tienden a mejorar indefinidamente un trabajo y manifiestan gran dificultad para considerarlo terminado.

Generalmente, el perfeccionismo se ha relacionado con la inseguridad, el temor al rechazo, la necesidad de tener la aprobación de los demás, la baja autoestima,  la actitud crítica hacia uno mismo y los demás, el pensamiento extremista de “todo o nada”, la tendencia a considerar los errores como fracasos y a valorarse en función de los fracasos o éxitos conseguidos.

De esta forma, el afán perfeccionista desencadena una serie de Consecuencias para la vida de la persona, entre las cuales están:

  • La Procastinación o la actitud de postergar o dejar para otro día tareas, excusándose en que las condiciones del momento no son las adecuadas o idóneas para comenzar a hacerlas.
  • El Miedo al fracaso, falta de implicación en actividades o tareas por miedo a cometer errores o no llevarlas a cabo de forma que consideran ideal.
  • El Pensamiento extremista, tendencia a considerar que las cosas están bien o mal hechas, que se tiene éxito o fracaso y que no existen puntos intermedios.
  • La Insatisfacción permanente con los resultados de un trabajo y tendencia a elevar los requisitos para dar una acción por buena o acabada.
  • La Minuciosidad a la hora de establecer planes y falta de flexibilidad para realizar modificaciones de éstos.
  • Alteraciones emocionales como ansiedad, estrés o desánimo.

Si consideras que el perfeccionismo podría estar afectando a tu vida, los siguientes Consejos podrán ayudarte:

  • Reflexiona sobre cómo influye el perfeccionismo en diferentes áreas de tu vida (personal, familiar, laboral, social…)
  • Entiende que es imposible “hacerlo todo perfecto” y que equivocarse o cometer errores es de humanos
  • Haz una revisión sobre los errores que has cometido y sé consciente de que la mayor parte de éstos no han tenido consecuencias terribles o has tenido la oportunidad de corregirlos
  • Diferencia entre tratar de mejorar cuando es posible y tener que hacer las cosas perfectas
  • Evita compararte con los demás
  • Establece metas que sean alcanzables y determina un límite razonable de tiempo y energía para el logro de tus objetivos
  • Evita planificar demasiado y sé flexible cuando sea necesario
  • Evalúa tus propósitos en relación al punto de partida y no a la consecución del objetivo final ya que, a veces, éste no es preciso
  • Sé consciente de que tomar una decisión no implica disipar todas las dudas sino apostar por una opción
  • Valórate y quiérete como persona independientemente de tus éxitos o fracasos

El perfeccionismo es la creencia de que nada de lo que hagamos

será nunca lo bastante bueno”