Cómo fortalecer tu Autoestima

AutoestimaQuizá haya aspectos de tu vida o de tu forma de ser que te gustaría mejorar para tener un mayor bienestar y es posible que en alguna ocasión te hayas preguntado qué puedes hacer para conseguirlo. Desarrollar y fortalecer tu autoestima es un aspecto fundamental para sentirte mejor contigo mism@ y tener mejor calidad de vida.

Así, los siguientes consejos te ayudarán a fortalecer tu autoestima:

  • Tu autoestima depende de ti. Sólo tú manejas tus pensamientos, emociones y comportamientos. Los demás pueden apoyarte, darte cariño, ayudarte o criticarte pero no pueden determinar lo importante que puedes ser, a dónde puedes llegar, decidir por ti o cambiar tu capacidad de disfrutar.
  • Acéptate y quiérete tal y como eres. Reconoce y acepta tanto tus cualidades como tus defectos e intenta cambiar aquello que no te guste para mejorar como persona. No obstante, ten en cuenta que la perfección no existe, que es normal cometer errores y que lo más importante es aprender de los mismos.
  • Tén una actitud positiva. Todas las situaciones incluso las más difíciles tienen su parte positiva y saber encontrarla hará que tengas más ánimo y capacidad para buscar la mejor forma de solucionarlas.
  • Evita compararte con los demás. Tu autoestima no debe estar definida por lo que hayas logrado o vayas a lograr en comparación con lo que han logrado los demás. Cada persona es única, tiene sus propios objetivos y sus capacidades y habilidades son diferentes por lo que las comparaciones en estos casos no son adecuadas.
  • Combate el perfeccionismo. Si eres muy perfeccionista y exigente contigo mism@ nunca estarás conforme con lo que consigas. Ponerse metas es muy positivo, pero éstas han de ser reales y alcanzables. Recuerda que cada paso que se consigue es importante y hay que saber reconocerlo y premiarlo.
  • Evita las generalizaciones. Es fundamental aprender a ver cada situación de forma específica y no caer en el error de pensar que porque algo ha salido mal, todo va a salir mal.

 “Una buena autoestima es tu mejor arma para afrontar los obstáculos y desafíos de la vida”

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Consejos para la vuelta al cole.

 

vuelta-al-coleVolver a la rutina no sólo es duro para los adultos. Para los niños también es un momento estresante y puede hacer que presenten apatía, ansiedad, irritabilidad o falta de atención.

Hoy os ofrecemos unos consejos para hacer más llevadera la vuelta al cole de los más pequeños:

  • Motivarles: hablarles de todos los aspectos positivos de volver al colegio, evitando trasladarles nuestra propia desidia o poca gana de retomar la rutina. Preparar con antelación el material escolar, decirles que se van a reencontrar con los amigos, conocer nuevos compañeros, recordarles lo bien que lo pasan en el recreo… potenciar todo lo bonito del primer día de clase.
  • Establecer rutinas: una semana o dos antes de la vuelta a clase oficial, es recomendable ir adaptando los horarios para que los madrugones no cuesten tanto y así puedan crear los hábitos escolares más rápidamente.
  • Alimentación y descanso: acudir al colegio tras un buen desayuno y las suficientes horas de descanso es muy importante. De esta manera evitaremos que los niños se muestren cansados y sin energía
  • Actividades extraescolares: se pasan muchas horas en el colegio y suelen tener una importante carga de deberes. No es recomendable saturarles con actividades extra, aunque si les es posible compaginar las clases con alguna actividad, es importante que sea una que les agrade y a la que acudan por gusto y no por imposición.
  • Lloros: si tu hijo o hija acude por primera vez a un centro, sea guardería o colegio, puede darse la situación de que se ponga a llorar al ver que se queda en clase con los compañeros. Para evitar que esto se convierta en un hábito, la persona que acompañe al niño o niña debe no prestar atención a los lloros, evitando quedarse más tiempo del necesario en la puerta de clase o del colegio y sin transmitirles nuestra preocupación por el momento de la despedida. Hay que evitar el drama. Simplemente se les debe explicar que a la salida estará mamá, papá o la persona encargada de recogerle. Es importante ser puntual a la salida, y recibirlos contentos y mostrando interés por lo que cuenten acerca del colegio, reforzando los aspectos positivos y obviando los negativos.

Mensajes positivos a uno mismo

hablarconunomismoEn muchas ocasiones nosotros mismos somos nuestros enemigos a la hora de afrontar problemas, superar situaciones difíciles o conseguir objetivos. Nos boicoteamos dándonos mensajes negativos o desalentadores. Éstos nos producen miedo, nerviosismo y desánimo, y hacen que fracasemos. Por ello es importante saber cómo darnos las Auto-instrucciones adecuadas.

Pero, ¿Qué entendemos por Auto-instrucciones? Son mensajes o verbalizaciones que nos decimos a nosotros mismos cuanto detectamos que algo anómalo ocurre y que nos permiten guiar nuestra actuación indicándonos cómo nos debemos de comportar o sentir en cada momento.

Las auto-instrucciones pueden utilizarse en situaciones en las que nos sentimos frustrados, temerosos o deprimidos como pueden ser afrontar exámenes, realizar entrevistas, exponer nuestras ideas ante los demás, exponernos a una situación que nos produce miedo o agobio, etc.

Si estos auto-mensajes son racionales, positivos, lógicos y realistas nos ayudarán a conseguir nuestros objetivos; dirigiendo, apoyando, frenando o manteniendo comportamientos que se estén llevando a cabo o que se deseen poner en marcha o cambiar.

Una vez que este lenguaje interno racional y positivo se ha interiorizado, puede utilizarse ante cualquier circunstancia vital o problema.

Así, las auto-instrucciones estarían indicadas en las siguientes situaciones:

  • Conseguir tus objetivos o metas. Servirían para motivarte, poner todo tu empeño y esfuerzo y ser perseverante ante las dificultades. “Si otros pueden yo también, voy a intentarlo”, “Voy a poner en ello todo mi empeño”, “Si quiero puedo” , “No tengo por qué conseguir las cosas a la primera”.
  • Afrontar o superar situaciones difíciles como fobias o ataques de ansiedad. “Si me pongo nervioso no pasa nada, me relajo y ya está, ahora sé cómo hacerlo y cuanto más lo practique mayor será mi dominio”, “Porque haya sucedido una vez no tiene por qué ocurrir siempre”, “Antes no tenía recursos que me ayudaran, ahora dispongo de algunos”.
  • Superar problemas. “Voy a ponerme a trabajar”, “No quiero continuar con el problema voy a enfrentarme y a intentar resolverlo”, “No lo domino pero lo conseguiré”, “Hasta ahora lo he pasado muy mal pero ha llegado el momento de actuar”, “Si algo no funciona lo cambio y analizo las consecuencias”.

El uso de las Auto-instrucciones es un mecanismo que puede ayudarnos a encontrar una solución a un problema o a actuar de una forma mucho más eficaz en el momento oportuno.

¿A qué esperas para tener una conversación más positiva contigo mismo?

Los propósitos de año nuevo.

 

Fin de año es ese momento donde muchos hacemos balance de todo lo sucedido durante el año; reflexionamos sobre la familia, los amigos, la pareja, el trabajo… y hacemos planes para el nuevo año llenos de buenas intenciones. Esto es una señal de buena autoestima ya que, intentamos mejorar para sentirnos bien con nosotros mismos.

Entre los “buenos propósitos” más habituales están, ponernos a dieta, dejar de fumar, pasar más tiempo con la familia, apuntarnos a un gimnasio, aprender un idioma… Lo que suele ocurrir es que, los propósitos para este nuevo año, posiblemente serán los mismos que para el año siguiente ya que, por lo general, se abandonan no más tarde de finales de enero, surgiendo para muchas personas, la sensación de fracaso. Hemos de tener en cuenta que la creación de un nuevo hábito suele implicar unos 21 días de práctica de ese nuevo hábito… hay que ser conscientes de que vamos a tener que armarnos de paciencia, sin olvidar que todo esfuerzo conlleva una recompensa.

Existen una serie de recomendaciones prácticas que facilitan que logremos nuestros propósitos. Para empezar, los objetivos que nos marquemos han de estar en función de nuestra edad, circunstancias personales, condición física… es decir, deben ser realistas. Para mí, participar en los Juegos Olímpicos, por mucho que me ponga en forma, es imposible. En cambio, realizar una media maratón sí que es factible. También hay que concretar, es decir, en vez de marcarnos “hacer deporte”, debemos establecer “ir al gimnasio lunes, miércoles y jueves una hora”, por ejemplo. Las metas que te pongas, también deben suponer un reto, deben ser realizables. Algo que te motive y se pueda lograr. Si el reto es demasiado exigente, te frustrarás al ver que no avanzas y acabarás abandonando. Y si resulta demasiado fácil, desistirás por aburrimiento.

Hay que dividir el objetivo general en objetivos a corto, medio y largo plazo. Como las etapas en la vuelta ciclista. Un objetivo general puede ser: aprobar todas las asignaturas este curso. Para lograr este propósito, tienes que temporalizarlo, establecer pequeñas metas en el tiempo (ir a clase todos los días, estudiar cada día X horas, llevar los apuntes al día, aprobar los parciales…), porque si te quedas en ese objetivo tan general, lo vas a ver muy lejos y empezarás a vaguear…

Recomendaría que una vez que ya tienes claros tus objetivos los plasmes por escrito y los pongas en un lugar visible. Ten en cuenta que quieres cambiar unos hábitos por otros, y acostumbrarse a los cambios, cuesta. Nuestro cerebro se adapta más fácilmente si ve las cosas. Además, puedes ir anotando tus progresos y tachando lo que vas cumpliendo, para que veas si vas bien encaminado o necesitas modificar alguna cosa. Por ejemplo puedes ir anotando tu peso, o los kilómetros que corres a la semana o las calificaciones que vas obteniendo. Todo lo que sirva para medir nuestros avances será bienvenido. También tienes que ir premiándote cuando vayas subiendo peldaños.  Esto nos motiva a seguir esforzándonos y hace más agradable el propio camino a la meta. Además, es la justa recompensa porque estamos realizando un esfuerzo y los estamos consiguiendo.

Debemos tener en cuenta que es absolutamente normal, que en algún momento incumplamos el plan marcado, nos de pereza, recaigamos en los hábitos que queríamos erradicar… Esto no es ningún desastre; no debemos rechazar todo el esfuerzo invertido y dejar de lado el objetivo. Debemos evitar los sentimientos negativos derivados de un fallo (culpa, ansiedad, baja autoestima…). Hemos elegido realizar un cambio y eso es importante, difícil y loable. Es  normal que el camino hasta la meta no sea uniforme y tengamos algún retroceso. Si esto ocurre, retomaremos el plan el mismo día siguiente. ¡No pasa nada!

En resumen, debes saber que los objetivos deben ser: personales (los elijo yo, no mis amigos o mi pareja o mi jefe…), realistas, realizables y medibles.

Teniendo claro qué es lo que quieres, por qué y para qué lo quieres y cómo vas a lograrlo, sólo te queda una cosa: ACTUAR.

¡¡FELIZ 2016 A TODOS!!

 

 

¿Saben mis hijos resolver sus conflictos? ¡Enséñales!

resolución conflictos

Hoy vamos a hablar de la importancia de proporcionar a nuestros hijos la habilidad para resolver problemas en la vida, desde los más sencillos a los más complejos.  Y… ¿por qué es tan importante? Pues bien, en consulta cada vez nos damos cuenta que muchos niños tienen esta carencia,  y cómo consecuencia,  desarrollan una baja autoestima debido a que no se sienten valorados ni seguros para abordar cualquier situación  o dificultad de su vida, otorgándose poco valor a sí mismos.

Por tanto, tenemos que contemplar el conflicto como una oportunidad de aprendizaje, una oportunidad para aprender habilidades sociales y competencias como la empatía, respeto, escucha, toma de decisiones, negociación, etc…ya que, en su vida, tendrán desafíos que deberán abordar con resolutividad y de forma constructiva. Sigue leyendo

¿Cómo puedo fomentar la autoestima de mi hijo?

AutoestimaLos padres solemos estar interesados en que nuestros hijos adquieran conocimientos, habilidades o destrezas que les permitan valerse por sí mismos el día de mañana, sin embargo, no prestamos tanta atención a fomentar en ellos una buena autoestima, la cual será clave para afrontar las dificultades que se irán encontrando a lo largo de la vida.

Pero, ¿Qué entendemos por autoestima? La autoestima es el amor y aprecio que tenemos por nosotros mismos. Así, con cada nueva experiencia, ya sea de éxito o de fracaso, vamos formando y cambiando esta imagen sobre nosotros. Cuando somos niños, como nos faltan experiencias, son los demás los que nos dan una visión de nosotros mismos que asumimos como propia y como punto de partida sobre la cual se añaden más valoraciones.

Por ello, es importante que los padres mimen y fomenten la autoestima de sus hijos,  para conseguirlo os indicamos que sigáis las siguientes recomendaciones:

  • Quiere a tu hijo incondicionalmente, acéptalo tal y como es, sin importar cuáles son sus capacidades, sus habilidades, su forma de ser o sus dificultades. Así que dale mucho amor, abrazos y besos; y no olvides decirle cuánto lo quieres.
  • Trata a tu hijo con respeto y educación, ten especial cuidado con lo que le dices y cómo lo haces. Sé un buen modelo para él, comportándote como  quieres que él se comporte.
  • Dedícale tiempo, reserva algún momento en el día para que tu hijo disfrute de tu completa atención, míralo a los ojos cuando habla contigo para que sepa que lo estás escuchando y evita hacer otras actividades. Eso le ayudará a reforzar la sensación de que es valioso e importante para ti.
  • Elogia a tu hijo, presta atención a las cosas que hace bien y alábalas. Para ello, sé sincero y específico a la hora de decirle que es lo que te ha gustado.
  • Establece unas normas claras y asegúrate de que siempre se respeten. Las normas les aportan seguridad porque tu hijo sabrá cómo debe de comportarse en cada momento.
  • Fomenta su independencia animándole a que experimente o explore algo nuevo como montar en bici, probar una comida diferente, hacer amigos; sin olvidar fomentar su autonomía para vestirse sobre los 3 años.
  • Dale responsabilidades acordes a su edad, tales como recoger sus juguetes, poner la mesa, hacer su cama, etc. El que lo hagas le hará saber que confías en él y crees en sus capacidades para hacer la tarea que le indicas.
  • Permítele que se equivoque y cometa errores. Los errores le ayudan a aprender y que sea más independiente resolviendo sus problemas, lo que le aportará confianza en sí mismo.
  • Fomenta sus habilidades e intereses. Apoya y anima a tu hijo para que participe en actividades que le interese. El que puedan sobresalir en alguna de ellas, le ayudará a mejorar el concepto que tiene sobre sí mismo.
  • Apóyale y anímale a que siga a delante cuando encuentre alguna dificultad, haciéndole ver que con esfuerzo y constancia todo se puede conseguir.

 ¡Hazle ver a tu hijo que ya es la persona que le gustaría ser!