La tarta de las emociones: una actividad para niños y adolescentes

Hoy os traemos una sencilla actividad que utilizamos en consulta para enseñar a los niños y adolescentes a identificar las emociones y saber en qué grado se encuentran presentes en su vida.

Saber identificar correctamente las emociones resulta fundamental para el buen desarrollo social de nuestros niños y jóvenes. La inteligencia emocional les permitirá ser adultos más felices y con muchas más herramientas para resolver los conflictos que vayan surgiendo a lo largo del camino.

Si una persona entiende y reconoce sus emociones y las de los demás, será capaz de gestionarlas y además prever posibles comportamientos derivados de las mismas, por lo que la relación social con la otra persona será más satisfactoria.

Además de las 5 emociones “básicas” como son la alegría, la tristeza, el miedo, la vergüenza o la ira, existen otras muchas pero no menos importantes, que los jóvenes deben conocer como por ejemplo la frustración, la sorpresa, el rencor, la ternura… Todas ellas se encuentran presentes en algún momento de nuestra vida, y se trata de aprender a gestionarlas para alcanzar el bienestar emocional.

La actividad que os proponemos hoy consiste en dibujar un círculo como si fuera una tarta y delimitar las porciones para las 5 emociones básicas. El tamaño de la porción dependerá de si experimentamos esa emoción en mayor o menor medida, y reservaremos además un espacio para aquellas emociones “secundarias” que también se encuentren presentes en nuestra vida, les pondremos ejemplos sobre ellas y resolveremos sus dudas.

A cada emoción se le designa un color que sea representativo para nosotros y escribimos al lado de su porción qué cosas nos hacen sentir así. De esta forma, los niños y adolescentes se dan cuenta del peso que tiene cada una de las emociones en su vida, reflexionan y son capaces de expresarse sobre aquellas que son menos conocidas.

¿Saben mis hijos resolver sus conflictos? ¡Enséñales!

resolución conflictos

Hoy vamos a hablar de la importancia de proporcionar a nuestros hijos la habilidad para resolver problemas en la vida, desde los más sencillos a los más complejos.  Y… ¿por qué es tan importante? Pues bien, en consulta cada vez nos damos cuenta que muchos niños tienen esta carencia,  y cómo consecuencia,  desarrollan una baja autoestima debido a que no se sienten valorados ni seguros para abordar cualquier situación  o dificultad de su vida, otorgándose poco valor a sí mismos.

Por tanto, tenemos que contemplar el conflicto como una oportunidad de aprendizaje, una oportunidad para aprender habilidades sociales y competencias como la empatía, respeto, escucha, toma de decisiones, negociación, etc…ya que, en su vida, tendrán desafíos que deberán abordar con resolutividad y de forma constructiva. Sigue leyendo