Tiempo de vacaciones

Estamos en verano, época en la que resulta más fácil realizar actividades al aire libre y que debemos aprovechar para mejorar la calidad del tiempo que pasamos con nuestros hijos. Es en las vacaciones familiares cuando se deben reforzar los lazos entre padres e hijos, ya que se dispone de un tiempo que durante el resto del año no se tiene.

Las vacaciones son un momento ideal para asentar los valores que deseamos transmitir a los niños con nuestro ejemplo, es importante que nos vean hacer lo que decimos y que los felicitemos cuando ellos también lo hagan. Ser amables con los demás, recoger tanto en casa como en la playa o el campo los desperdicios que hayamos generado, ayudar en las tareas familiares o compartir son algunas de las conductas positivas que debemos reforzar en nuestros hijos.

Es importante no relajar en exceso las pautas establecidas durante el año y seguir siendo firmes a la hora de corregir comportamientos inadecuados, pero también lo es realizar actividades divertidas que fomenten la unión entre los miembros de la familia, como pueden ser:

  • Sorprenderles con un desayuno divertido, hacer tortitas con caras alegres, elaborar alguna receta con ellos…
  • Pasar una tarde lluviosa con algún juego de mesa para toda la familia, de estrategia o colaborativos: Catán, Las Montañas de la locura, Monopoly…
  • Hacer un plan de película con valores para luego comentarla entre todos: “Wonder”, “Del Revés”, el cortometraje “Cuerdas”, “Epic: el mundo secreto”…
  • Ir juntos a una librería y escoger cada uno un libro, fomentando la lectura desde que son pequeños.
  • Hacer una excursión en familia, a pie o en bicicleta, es una idea estupenda para pasar tiempo juntos y una actividad que les gustará ya que es más complicada de realizar durante el curso y no estarán acostumbrados a ella.

Nuestra psicóloga Isabel Menéndez nos da también algunos consejos para pasar este tiempo de descanso con los niños en este enlace.

Anuncios

Los Psico-Consejos de Isabel: Cómo disminuir un comportamiento inadecuado

psico-consejos

¿Cómo disminuir un comportamiento inadecuado de nuestro hijo?

Técnica de la Extinción

¿En qué consiste?:

Es la retirada sistemática de atención que sigue inmediatamente a un comportamiento no deseado.

Características:

  • Ignorar no es lo mismo que no hacer nada.
  • No utilizarla cuando se trata de conductas disruptivas o agresivas.

¿Cómo aplicarla

  • Puede ignorar al niño dándole la espalda, alejándose de él o hablándole a otra persona e incluso realizando otra actividad.
  • Preste atención después de que haya detenido una conducta inadecuada, sonriéndole, mirándole o hablándole.
  • Prepárese: inicialmente el niño incrementará el comportamiento molesto. Las cosas empeoran antes de mejorar.
  • Si el niño intenta llamar la atención insultando o pataleando, recomiéndele parar.

Miedo a dormir solo

psico-consejos

Miedo a dormir solo

  1. El miedo y los despertares nocturnos son normales en la primera infancia. 
  2. No ridiculices, ni minimices sus temores. Habla claramente con él, dile que es normal que los tenga pero que se pueden controlar.
  3. Trata de entender sus llantos, distinguir cuando realmente tiene miedo o cuando está tratando de manipularnos porque no quiere ir a la cama.
  4. Establece una rutina a la hora de dormir. 
  5. Leerle o contarle un cuento, es fundamental.
  6. El juego ayuda a desdramatizar el miedo. Jugar al escondite en la habitación oscura con papá y mamá, a la gallinita ciega, le hará relacionar la oscuridad con el juego, le hará enfrentarse a los monstruos que le aterrorizan.
  7. No cierres la puerta si no quiere y deja una pequeña luz en su habitación, las que se gradúan pueden ser una solución hasta conseguir apagarla totalmente.
  8. Si el niño se resiste a quedarse solo, vete aumentando cada vez el tiempo fuera de la habitación hasta que se vaya durmiendo…
  9. Si le das seguridad a tu hijo, si confía en ti, le das estabilidad afectiva, tendrá menos miedos. 

Los Psico-Consejos de Isabel: Cómo castigar

psico-consejos

Cómo castigar de manera efectiva

  • Elija un castigo que realmente lo sea para su hijo, que reduzca la conducta no deseada o  disminuya la probabilidad de que se repita
  • Use el castigo con moderación, si lo usa muy a menudo el niño se habitúa y no es efectivo
  • Aplique el castigo en combinación con el refuerzo de conductas adecuadas.
  • No retrase el castigo, si lo va a castigar hágalo tan pronto como sea posible después de la mala conducta.
  • Explique siempre las consecuencias, el niño debe saber cuales son las conductas inadecuadas y lo que va a ocurrir si continúa perseverando.
  • Sea firme, el castigo debe darse siempre y en cada ocasión en que ocurra la conducta inadecuada.
  • No amenace en vano, no amenazar al niño con castigarle y luego no seguir adelante.
  • Dé una oportunidad para la buena conducta, para demostrar lo que ha aprendido.

 

 

Hablar de sexo con nuestros hijos

la-educacion-sexual-de-los-ninos_0

Hoy nuestra psicóloga Isabel Menéndez Benavente nos habla de “Cuándo y Cómo hablar de sexo con nuestros hijos”. ¿A qué edad hacerlo? ¿Cómo tratar el tema? ¿Qué contarles? 

Para visualizar el vídeo, pincha en el siguiente enlace: Ver vídeo

Cómo educar a mi hij@ con TDAH

tdah padresSer padres no es una tarea fácil, máxime cuando nuestro hijo presenta un Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. Las características de estos niños se pueden resumir en las siguientes: Dificultades para prestar atención, impulsividad e hiperactividad.

Si tu hijo ha sido diagnosticado de este problema te preguntarás qué puedes hacer para convertir el entorno familiar en un ambiente favorecedor para el niño.

Así, algunas recomendaciones o consejos para los padres serían los siguientes:

  • Crea expectativas razonables sobre cómo debe de comportarse o actuar tu hijo, ten en cuenta su edad y no le exijas demasiado.
  • Sé un modelo de buen comportamiento y demuéstrale que cualquier persona tiene dificultades, que comete errores y busca soluciones para resolverlos. Podemos enseñarle a resolver problemas haciéndonos las siguientes preguntas:
    • ¿Cuál es mi problema?
    • ¿Cuál va a ser mi plan?
    • Me lo repito en voz alta para que no se me olvide.
    • ¿Estoy utilizando mi plan?
    • ¿Cómo me ha salido?
    • Reforzarme por lo bien que lo he hecho y por haber utilizado mi plan.
  • Educa en positivo: Prestarle atención y alaba su comportamiento cuando hace las cosas bien. Recuérdale qué cosas se le dan bien o en cuáles ha mejorado y evita centrarte en aquello que aún no es capaz de hacer.
  • Enseña mediante preguntas. Se trata de volver a traer a su mente situaciones que ya ha vivido. Hacerle preguntas para que sea él quien las vaya respondiendo, y llegar a tener una idea sobre ¿Qué podemos hacer hoy para que no pase otra vez? Espera siempre a que sea él quien de las soluciones y admite aquellas que veas que vayan a ser eficaces y que sean pertinentes. En el caso de que no se le ocurra a tu hijo ninguna solución o sean “descabelladas”, ve sugiriéndole tú otras opciones. También podemos utilizar las preguntas en futuro: “¿Qué harías tú si…?”
  • Sé una guía externa de la conducta: Se trata de que indiques al niño qué hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo. Para ello sigue los siguientes pasos: Asegúrate de que está mirándote y prestándote atención, da una instrucción clara y específica, establece un tiempo para realizarla y especifica qué consecuencias tendrá que no se cumpla.
  • Enséñale a utilizar auto-instrucciones para realizar cualquier tarea. Consiste en ayudar al niño a que cuando se encuentre ante un problema o una dificultad tenga la capacidad de pararse y pensar antes de actuar: Me paro > Observo > Pienso > Decido > Actúo > Evalúo. Además, puedes enseñarle que el proceso para pensar debe comprender las siguientes reflexiones antes, durante y después de la acción: ¿Cuál es mi tarea?, ¿Cómo la voy a hacer? ¿Cuál va a ser mi plan?, ¿Estoy siguiendo mi plan? y ¿Cómo lo he hecho? 
  • Explícale las razones de por qué ha de comportarse de una determinada manera, conseguirás que las interiorice de tal manera que piense que él habría llegado a las mismas conclusiones y siga la norma.
  • Si castigas un comportamiento:
    • Asegúrate de que el castigo que ponéis realmente lo sea, esté perdiendo un privilegio o no tenga acceso a un premio (algo que le guste hacer o tener)
    • Hazlo siempre, en cualquier situación y ante cualquier persona.
    • Se firme a la hora de hacer cumplir el castigo.
  • Dale responsabilidades acordes a su edad y fomenta que haga más cosas por sí mismo.

“Tu hijo no vale menos, ni es menos capaz sino que

funciona de manera diferente, y eso le hace alguien especial”

 

 

Qué hacer ante los enfados de los niños

nino-enfadadoSon muchas las ocasiones en las que los padres no sabemos cómo actuar con nuestros hijos. Una de ellas es aquella en la que los niños se enfadan y pierden en control. Por ello es importante seguir algunos consejos:

• Se debe de considerar que el enfado no está ni bien ni mal, que es solo una expresión de frustración cuando las expectativas no se cumplen. Así que debemos evitar decir: “No te enfades”, “No grites” y/o “No pegues”. Lo mejor es hacerle consciente de lo que está sintiendo. Para esto, debemos de enseñarle que el enfado es una emoción que podemos sentir, pero que cuando la sintamos tenemos que intentar relajarnos, distraernos haciendo otras cosas y, cuando nos hayamos calmado, hablar sobre lo que nos ha molestado.

No podemos dejarnos intimidar por las pataletas, berrinches o enfados de los niños. Si ellos sienten que intimidan, entonces habrán ganado la “batalla”. Un niño siente que intimida a sus padres o a la autoridad cuando éste cede ante sus caprichos o se siente enfadado también. Si los padres pierden el control, están enseñando justamente al niño a que los demás son responsables de lo que sienten.

Se debe evitar hablar cuando el niño esté enfadado, se le puede explicar que se hablará con él cuando esté más calmado. No se debe gritar al niño cuando él está enfadado, si acaso se le debe decir con calma y con voz tranquila lo que se piensa o considera. Si el niño se enfada más, entonces no se debe contestar más, hasta que esté más tranquilo.

• Hay que tener en cuenta que los niños que se enfadan muy a menudo, por lo general, carecen de límites claros. En estos casos, poner unas normas claras y reforzar y alabar al niño cuando las cumpla es lo adecuado.

Se debe cultivar la empatía con ellos. Una vez que se ha calmado se le puede hacer ver mediante preguntas las consecuencias de sus acciones, sin que se juzguen como malas o buenas. Por ejemplo, es bueno decirle: ¿Cómo crees que se siente mamá cuando le gritas así?”. Con esto, los niños se concientizan y aprenden de lo que hacen.

La comunicación siempre ayuda a los niños a sentirse más seguros. Es importante hablar de lo que a nosotros nos enfada y luego hacerle ver al niño la forma en la que lo solucionamos, jugando con preguntas y respuestas hasta encontrar una solución amigable y exitosa con los demás.

“La vida está llena de frustraciones que pueden generarnos enfados que tenemos que aprender a gestionar desde pequeños”