Cómo vencer el miedo al que dirán

miedo al que diranTodos, en algún momento de nuestra vida, hemos estado preocupados por el qué dirán si pensamos, actuamos o nos sentimos de cual o tal manera; y es que como seres sociales que somos, necesitamos sentirnos aprobados por los demás.

No obstante, no podemos guiar nuestras decisiones y elecciones por lo que opinen los demás acerca de nosotros ya que tenemos que estar comprometidos con la búsqueda de nuestra propia felicidad y ser conscientes de que siempre existirá alguien al que no le guste nuestra forma de hacer.

Un ejemplo de ello está en la Fábula de la Familia y el Burro:

Había una vez un matrimonio que tenía un hijo de doce años y un burro. Decidieron viajar, trabajar y conocer el mundo. Así, se fueron los tres con su burro.

Al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba: “Mira ese chico mal educado; él arriba del burro y los pobres padres, ya mayores, llevándolo de las riendas”. Entonces, la mujer le dijo a su esposo: “No permitamos que la gente hable mal del niño.” El esposo lo bajó y se subió él.

Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuraba: “Mira qué sinvergüenza ese tipo; deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo encima”. Entonces, tomaron la decisión de subirla a ella al burro, mientras padre e hijo tiraban de las riendas.

Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba: “Pobre Hombre…. Después de trabajar todo el día, debe llevar a la mujer sobre el burro! y pobre hijo ¡Qué le espera con esa madre!”. Por lo que se pusieron de acuerdo y decidieron subir los tres al burro para comenzar nuevamente su peregrinaje.

Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que los pobladores decían: “Son unas bestias, más bestias que el burro que los lleva, van a partirle la columna!”. Así que decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro.

Pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo que las voces decían sonrientes: “Mira a esos tres idiotas: Caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos”

Por todo ello, sigue los siguientes consejos para vencer el miedo al qué dirán:

  • Acepta que no podrás gustarle a todas las personas
  • Comprende que nadie está en tu situación, nadie te conoce mejor que tú ni sabe lo qué necesitas
  • Comprométete a buscar siempre tu felicidad porque nadie más lo hará por tí
  • Sé fiel a tus deseospersigue tus sueños y déjate llevar

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Cómo manejar pensamientos que me producen malestar

pensamientos molestosEn ocasiones, algunas ideas o creencias que hemos adquirido en la infancia y que nunca hemos cuestionado pueden tratarse de pensamientos negativos sobre nosotros mismos, los demás o nuestras circunstancias vitales; los cuales influyen en cómo nos sentimos y en cómo nos comportamos respecto a una situación.

Aunque podemos tener un sin fin de pensamientos negativos, los más frecuentes son los siguientes:

  • Para considerarme valioso, tengo que demostrar que entiendo de todo y que soy competente en todo”: Acepta tus errores o fallos de manera natural y sé consciente de que no puedes ser bueno en todo, habrá cosas que hagas mejor que otras. Por ello, concéntrate en disfrutar más del proceso de actuar que del resultado. Cuando intentes actuar bien hazlo por tu propia satisfacción y no por agradar o ser mejor que los demás.
  • “Para ser feliz es necesario que todos me aprecien, me aprueben y me traten con simpatía”: Gustar a todos es una meta inalcanzable. Además, si necesitas de forma extrema la aprobación de los demás, generarás preocupación. Así, es más adecuado que busques la aprobación por tus hechos, actividades y comportamientos que por ti mismo.
  •  “Algunas personas son malas y merecen un escarmiento o castigo”:  La persona que no actúa de manera adecuada no suele ser consciente de las consecuencias de sus comportamientos para los demás y para sí misma. Así, la mejor actitud para con estas personas sería la tolerancia y la comprensión.
  • “Es horrible que las cosas no vayan como a mí me gustaría”: Cuando las cosas no salen como te gustaría está bien luchar por cambiarlas, pero cuando esto es imposible, lo más sano es aceptarlas tal y como son.
  • “Muchas desgracias suceden por causas externas y las personas tenemos poca capacidad o ninguna de controlar los acontecimientos”: Cuando experimentes una emoción dolorosa, debes reconocer que eres el creador de la misma y que como la originas, también puedes erradicarla. Si observas de forma objetiva tus emociones dolorosas descubrirás los pensamientos ilógicos que están asociados a esa emoción.
  • “Si algo es o puede ser peligroso, me debo de sentir inquieto por ello y debo de pensar constantemente en la posibilidad de que esto ocurra”: El preocuparse mucho de que algo suceda no solo no evita que ocurra, sino que a menudo contribuye a su aparición. Deberás, de vez en cuando, hacer las cosas que te dan miedo para demostrarte que no son tan terribles y afrontarlos hasta que ya no te afecten.
  • “Es más fácil evitar que afrontar ciertas responsabilidades y dificultades en la vida”: Si se evitan responsabilidades y dificultades, la existencia se hará más fácil pero a la vez aumentará el grado de inseguridad, la desconfianza y la insatisfacción con uno mismo.
  • “Necesito a alguien más fuerte en quien confiar”: Debes aceptar el hecho de que estás solo en el mundo, y que no es tan terrible apoyarte en ti mismo y tomar decisiones propias, aunque en ocasiones, sea positivo aceptar la ayuda de los demás cuando sea necesaria.
  • “Lo ocurrido en el pasado me ha afectado de tal manera que no se puede borrar y por eso determina mi conducta pasada y futura”: El pasado es importante e influye en el presente, pero el presente es a su vez el pasado del mañana y esforzándose en transformarlo, se puede conseguir que mañana sea diferente y presumiblemente más satisfactorio.
  • “Debo de sentirme muy preocupado por los problemas de los demás”: Puedes interesarte sólo cuando te preocupen lo suficiente, cuando pienses que puedes ayudar a cambiar. Cuando aquellos que te preocupan están actuando erróneamente, lo mejor es hacerles ver de forma tranquila y objetiva que quizá estén equivocados.
  • “Existe una solución precisa, correcta y perfecta para los problemas”: Existen varias soluciones posibles para un problema concreto, y lo mejor es elegir la más factible, sabiendo que todas tienen sus ventajas e inconvenientes.