¿Problemas para dormir? La importancia de un buen descanso

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Dormir bien es una de las claves para tener una correcta salud emocional, por lo que respetar las horas de sueño debe ser algo tan importante como cuidar la alimentación y realizar ejercicio físico.

La calidad del sueño influye en nuestro estado de ánimo, ya que si no descansamos lo suficiente podemos sentirnos irritables, impacientes, con escasa concentración o incluso tristes y desanimados. Las horas de sueño correctas nos darán energía para afrontar el día y harán que nos encontremos de mejor humor.

Si descansamos bien, estaremos menos estresados, ya que durante el sueño se liberan melatonina y serotonina, dos de las hormonas que ayudan a regular el estado emocional. Al contrario, las personas que presentan insonmio tienen más probabilidades de presentar depresión o trastornos de ansiedad.

Dormir bien es más importante de lo que a primera vista puede parecer también a nivel físico, ya que la mala higiene del sueño puede favorecer la aparición de enfermedades cerebrovasculares o dolor crónico, además de debilitar el sistema inmune, por lo que poder ser más vulnerables a las infecciones.

Nuestra psicóloga Isabel Menéndez nos enseña algunos trucos y nos da una serie de consejos para poder conciliar el sueño más rápido y así poder dar el 100% en nuestra vida cotidiana: qué podemos comer, rutinas, cuándo hacer deporte, etc.

Rutina para que duerman bien.

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Es normal que a determinada edad, por diferentes motivos, se genere un cierto temor a dormir solo. Si esta situación se prolonga en el tiempo puede originar alteraciones importantes en el clima familiar. El niño o la niña no duerme bien, con lo cual está más susceptible, los papis tampoco descansan, lo que les hace estar más irascibles y tensos, se originan “batallas” por las noches, discusiones en la pareja…

Es necesario, desde edades tempranas, inculcarles a los niños unas rutinas para conseguir unos correctos hábitos de sueño y lograr generar una sensación de seguridad que evite que surjan dificultades para dormir.

Os ofrecemos unas sencillas pautas para lograr establecer una adecuada rutina del sueño.

  1. Baño, pijama y cena. No tiene que ser en este orden, pero sí que es importante que la rutina comience siempre de la misma manera.
  2. Unos 15 minutos antes de la hora de acostarse, decirle al niño o niña que se aproxima la hora de dormir.
  3. Hacer que estos minutos previos sean tranquilos (ver unos dibujos, jugar tranquilamente, colorear…).
  4. Acostar al niño o niña con algo que le de seguridad (un peluche o cualquier objeto de su elección).
  5. Contarle un cuento, cantar una canción, hacer algún ejercicio de respiración/relajación… También se le puede hablar de algo bueno ocurrido en el día o que haya sido agradable o de algo que vaya a hacer al día siguiente.
  6. Darle las buenas noches, apagarle la luz (o dejarle una lamparita o similar) y salir de la habitación.