Cómo poner límites a personas tóxicas

gente-toxicaEn algún momento de nuestra vida, todos nos hemos encontrado con Personas Problemáticas que tienen por costumbre evaluar de forma permanente y negativa qué decimos, cómo nos comportamos y por qué.

A veces, están en relaciones que no podemos escoger, como es el caso de la familia; otras veces, las encontramos en determinadas situaciones profesionales, laborales o en el vecindario y, en otras ocasiones, cometemos el error de permitirles formar parte de nuestro círculo de amistades.

Pero, ¿Qué entendemos por Personas Problemáticas o Tóxicas? Las Personas Tóxicas son aquellas que en las relaciones interpersonales desgastan, intimidan, critican, hieren, desmotivan, manipulan,… haciéndonos sentir tensos, exhaustos, con menor autoestima y motivación. Existen muchos tipos de personas tóxicas, pero, en general podríamos dividirlas en:

  • Las Victimistas o Culpabilizadoras, nunca son responsables de lo malo que les ocurre y culpan a los demás o a las circunstancias de su malestar. Suelen hablar de forma negativa, anticipan fracasos y se sienten desgraciadas.
  • Las Críticonas o envidiosas, viven pendientes de la vida de los demás y constantemente se comparan con alguien. No pueden tolerar que a los demás les vaya bien o que tengan algo que desean, por lo que suelen criticar o descalificar a esas personas para sentirse menos angustiadas.
  • Las Resentidas, a todo el mundo le ven una mala intención, simplifican y sacan conclusiones de cualquier comentario que hacen los demás. Siempre están a la defensiva, como si el mundo estuviera en contra de ellas.
  • Las Psicópatas o Agresivas, infligen dolor a los demás sin sentir la menor culpabilidad.  Suelen humillar, faltar el respeto a propósito, amenazar, intimidar u ofender.

Si conoces a alguna Persona como las descritas anteriormente y tienes que seguir manteniendo una relación con ella, los siguientes Consejos te serán útiles para ponerle límites y minimizar tu malestar en su presencia:

  • Dedica un tiempo a relajarte antes de estar con esa persona
  • Cuando la persona se dedique sólo a hablarte de sus problemas, házle reflexionar y pídele que piense en soluciones
  • No te responsabilices de las cosas que le ocurran a los demás o de sus decisiones
  • Selecciona bien a las personas a las que les cuentas las cosas buenas que te suceden, elige a las que sabes que se alegrarán por ti
  • Despréndete de cualquier emoción con respecto a la persona tóxica
  • Házle saber que no te gusta que critique a los demás en tu presencia y que prefieres cambiar de tema
  • No permitas que nadie te falte al respeto, te humille o infravalore

Recuerda que, a veces, ¡La indiferencia es la mejor actitud!

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Afrontar la pérdida de un ser querido

dueloDurante nuestra vida nos preparamos para hacer frente a algunas circunstancias adversas, sin embargo, hay acontecimientos para los que una persona nunca está preparada y uno de ellos es afrontar la pérdida de un ser querido.

Cuando una persona sufre la pérdida de un ser querido pasa por un proceso de adaptación emocional o Duelo durante el cual suele experimentar una serie de Reacciones Psicológicas (ansiedad, tristeza, dificultad para concentrarse,…), Físicas (pérdida de apetito, dificultad para dormir, falta de energía,…), Sociales (aislamiento social, cambio en los roles familiares,…) y de Conducta (retraimiento, abandono de actividades,…).

Durante este proceso de adaptación, la persona pasa por diferentes Fases pudiendo haber avances y retrocesos de unas etapas a otras. Estas fases son:

  • Fase de la Negación de la Pérdida: En un primer momento, la noticia de la pérdida de un ser querido es tan dolorosa que nuestra mente recurre a la negación de la realidad del hecho (“No puede ser”, “Es imposible que haya pasado”…) como una forma de protegerse y ganar tiempo para la posterior adaptación.
  • Fase de la Rabia y Culpa: La Persona se hace consciente de la realidad del suceso pudiendo sentir rabia contra Dios, los médicos, los familiares u otras personas debido a la injusticia de lo que ha ocurrido. A veces, incluso, puede llegar a enfadarse con la persona fallecida o culpabilizarse a sí misma por no haber hecho nada para evitarlo.
  • Fase de la Tristeza o Desesperación: Cuando cesa la rabia, aparece la sensación de pérdida ante la cual es normal sentirse triste, deprimido, preocupado, solo, sin interés por nada y con un gran vacío. En esta etapa, se suele pensar en aquellas cosas que no se dijeron a la persona querida.
  • Fase de Aceptación y Restablecimiento: Poco a poco, la aceptación de la realidad permite despedirse definitivamente de la persona querida y el vacío anterior es remplazado por su recuerdo cariñoso, que ya no nos produce tanto dolor y que nos permite seguir con nuestra vida.

Si estás pasando por un proceso de duelo, algunas de las siguientes Estrategias pueden ayudarte a Afrontar la Pérdida:

  • Habla sobre el fallecimiento de tu ser querido con otras personas para poder comprender qué ha sucedido y aceptar la realidad de la pérdida.
  • Acepta tus sentimientos. Después de la muerte de alguien cercano, es normal experimentar diferentes emociones.
  • Cuída de ti mismo y de tu familia. Come bien, sigue con tus actividades diarias y descansa, eso te ayudará a seguir adelante.
  • Ayuda a otras personas que estén afrontando la pérdida, te hará sentir mejor contigo mismo y tendrás la oportunidad de compartir recuerdos sobre la persona fallecida.
  • Celebra la vida de tu ser querido recordando los momentos agradables que viviste y disfrutaste a su lado.

“No olvides que en nuestros recuerdos una Persona puede vivir eternamente”

Cómo conseguir que no te afecten las personas negativas

personas-negativasA veces, las personas que nos rodean pueden tener un gran efecto en cómo nos sentimos, tanto positivo como negativo. Así, cuando estamos rodeados de personas que tienen actitudes negativas, es posible que comencemos a pensar de forma negativa también y eso influya en cómo nos sentimos.

De forma intencional o inconsciente, las personas negativas hacen que nos sintamos mal con nosotros mismos, añaden estrés y ansiedad a nuestra vida, reducen la ilusión y la intención de dar todo lo mejor de nosotros mismos y nos roban tiempo y energía.

Lo más recomendable es dejar de relacionarnos con este tipo de personas, aunque, esto no siempre es posible. En estos casos, lo más inteligente es enfocamos en los aspectos más positivos de la vida, así las actitudes negativas de los demás no nos influirán tanto.

¿Cómo conseguir que su actitud negativa no nos afecte tanto?

  • Escucha selectivamente al participar en una conversación. Trata de prestar atención a los aspectos positivos y constructivos de la misma y no lo des importancia a los negativos.
  • Compórtate adecuadamente. Después de un ataque, nuestro instinto suele llevarnos a defendernos y devolver la agresión; no obstante si lo haces, estarás mostrando que ese mensaje te ha molestado y si te pones a su altura no te sentirás orgulloso de tu comportamiento. Así, lo mejor que puedes hacer es mantener una conversación a través de palabras positivas y sugerencias de apoyo.
  • Haz ver que en todas las situaciones siempre hay algo positivo. Hay personas que opinan que toda su vida y el mundo contienen solo cosas negativas. Haz ver a esas personas que también hay aspectos positivos en la vida.
  • Enfócate en amistades con personas positivas. A veces, es imposible evitar a la gente negativa, sin embargo, no tienes que pasar todo tu tiempo libre con ellos. En lugar de ello, pasa tiempo con personas que tienen una opinión positiva de la vida.

 ¡Mantén una actitud positiva independientemente de la actitud de los demás!

Cómo manejar pensamientos que me producen malestar

pensamientos molestosEn ocasiones, algunas ideas o creencias que hemos adquirido en la infancia y que nunca hemos cuestionado pueden tratarse de pensamientos negativos sobre nosotros mismos, los demás o nuestras circunstancias vitales; los cuales influyen en cómo nos sentimos y en cómo nos comportamos respecto a una situación.

Aunque podemos tener un sin fin de pensamientos negativos, los más frecuentes son los siguientes:

  • Para considerarme valioso, tengo que demostrar que entiendo de todo y que soy competente en todo”: Acepta tus errores o fallos de manera natural y sé consciente de que no puedes ser bueno en todo, habrá cosas que hagas mejor que otras. Por ello, concéntrate en disfrutar más del proceso de actuar que del resultado. Cuando intentes actuar bien hazlo por tu propia satisfacción y no por agradar o ser mejor que los demás.
  • “Para ser feliz es necesario que todos me aprecien, me aprueben y me traten con simpatía”: Gustar a todos es una meta inalcanzable. Además, si necesitas de forma extrema la aprobación de los demás, generarás preocupación. Así, es más adecuado que busques la aprobación por tus hechos, actividades y comportamientos que por ti mismo.
  •  “Algunas personas son malas y merecen un escarmiento o castigo”:  La persona que no actúa de manera adecuada no suele ser consciente de las consecuencias de sus comportamientos para los demás y para sí misma. Así, la mejor actitud para con estas personas sería la tolerancia y la comprensión.
  • “Es horrible que las cosas no vayan como a mí me gustaría”: Cuando las cosas no salen como te gustaría está bien luchar por cambiarlas, pero cuando esto es imposible, lo más sano es aceptarlas tal y como son.
  • “Muchas desgracias suceden por causas externas y las personas tenemos poca capacidad o ninguna de controlar los acontecimientos”: Cuando experimentes una emoción dolorosa, debes reconocer que eres el creador de la misma y que como la originas, también puedes erradicarla. Si observas de forma objetiva tus emociones dolorosas descubrirás los pensamientos ilógicos que están asociados a esa emoción.
  • “Si algo es o puede ser peligroso, me debo de sentir inquieto por ello y debo de pensar constantemente en la posibilidad de que esto ocurra”: El preocuparse mucho de que algo suceda no solo no evita que ocurra, sino que a menudo contribuye a su aparición. Deberás, de vez en cuando, hacer las cosas que te dan miedo para demostrarte que no son tan terribles y afrontarlos hasta que ya no te afecten.
  • “Es más fácil evitar que afrontar ciertas responsabilidades y dificultades en la vida”: Si se evitan responsabilidades y dificultades, la existencia se hará más fácil pero a la vez aumentará el grado de inseguridad, la desconfianza y la insatisfacción con uno mismo.
  • “Necesito a alguien más fuerte en quien confiar”: Debes aceptar el hecho de que estás solo en el mundo, y que no es tan terrible apoyarte en ti mismo y tomar decisiones propias, aunque en ocasiones, sea positivo aceptar la ayuda de los demás cuando sea necesaria.
  • “Lo ocurrido en el pasado me ha afectado de tal manera que no se puede borrar y por eso determina mi conducta pasada y futura”: El pasado es importante e influye en el presente, pero el presente es a su vez el pasado del mañana y esforzándose en transformarlo, se puede conseguir que mañana sea diferente y presumiblemente más satisfactorio.
  • “Debo de sentirme muy preocupado por los problemas de los demás”: Puedes interesarte sólo cuando te preocupen lo suficiente, cuando pienses que puedes ayudar a cambiar. Cuando aquellos que te preocupan están actuando erróneamente, lo mejor es hacerles ver de forma tranquila y objetiva que quizá estén equivocados.
  • “Existe una solución precisa, correcta y perfecta para los problemas”: Existen varias soluciones posibles para un problema concreto, y lo mejor es elegir la más factible, sabiendo que todas tienen sus ventajas e inconvenientes.

Cómo fortalecer tu Autoestima

AutoestimaQuizá haya aspectos de tu vida o de tu forma de ser que te gustaría mejorar para tener un mayor bienestar y es posible que en alguna ocasión te hayas preguntado qué puedes hacer para conseguirlo. Desarrollar y fortalecer tu autoestima es un aspecto fundamental para sentirte mejor contigo mism@ y tener mejor calidad de vida.

Así, los siguientes consejos te ayudarán a fortalecer tu autoestima:

  • Tu autoestima depende de ti. Sólo tú manejas tus pensamientos, emociones y comportamientos. Los demás pueden apoyarte, darte cariño, ayudarte o criticarte pero no pueden determinar lo importante que puedes ser, a dónde puedes llegar, decidir por ti o cambiar tu capacidad de disfrutar.
  • Acéptate y quiérete tal y como eres. Reconoce y acepta tanto tus cualidades como tus defectos e intenta cambiar aquello que no te guste para mejorar como persona. No obstante, ten en cuenta que la perfección no existe, que es normal cometer errores y que lo más importante es aprender de los mismos.
  • Tén una actitud positiva. Todas las situaciones incluso las más difíciles tienen su parte positiva y saber encontrarla hará que tengas más ánimo y capacidad para buscar la mejor forma de solucionarlas.
  • Evita compararte con los demás. Tu autoestima no debe estar definida por lo que hayas logrado o vayas a lograr en comparación con lo que han logrado los demás. Cada persona es única, tiene sus propios objetivos y sus capacidades y habilidades son diferentes por lo que las comparaciones en estos casos no son adecuadas.
  • Combate el perfeccionismo. Si eres muy perfeccionista y exigente contigo mism@ nunca estarás conforme con lo que consigas. Ponerse metas es muy positivo, pero éstas han de ser reales y alcanzables. Recuerda que cada paso que se consigue es importante y hay que saber reconocerlo y premiarlo.
  • Evita las generalizaciones. Es fundamental aprender a ver cada situación de forma específica y no caer en el error de pensar que porque algo ha salido mal, todo va a salir mal.

 “Una buena autoestima es tu mejor arma para afrontar los obstáculos y desafíos de la vida”

Cómo afrontar un ataque de ansiedad

ataque-panicoLa Ansiedad es una emoción adaptativa que nos prepara para responder mejor ante situaciones de peligro potencial, pero cuando ésta se manifiesta con excesiva frecuencia, intensidad, duración o en ausencia de tales situaciones, puede convertirse en patológica. Esto es lo que ocurre en los Ataques de Ansiedad.

Pero, ¿Qué es un Ataque de Ansiedad o Pánico? Es la aparición súbita e inesperada de un miedo o temor intenso de corta duración y sin razón aparente. Durante este episodio, la persona manifiesta síntomas físicos como palpitaciones, sudoración, escalofríos o sofocos, sensación de ahogo, temblores, mareos, dolor en el pecho y nauseas; y síntomas emocionales como sensación de irrealidad, temor a perder el control, volverse loco o morir.

Las personas que han experimentado un ataque de pánico suelen desarrollar una ansiedad anticipatoria, es decir, una actitud de expectación o preocupación constante por el temor a que las crisis se repitan, que suele generar cambios en su comportamiento haciendo que eviten aquellas situaciones o lugares que asocian con mayores probabilidades de tener nuevos episodios, o con una mayor dificultad de huir o de recibir ayuda en caso de una nueva crisis, lo que se denomina Agorafobia.

Así, para Prevenir o Afrontar un Ataque de Ansiedad es necesario tener en cuenta las siguientes Recomendaciones:

  • Intenta no pensar en lo que te está ocurriendo y distráete pensando o haciendo otras cosas.
  • Ante un ataque de pánico solemos hiperventilar, es decir, respirar de forma más rápida y superficial haciendo que aumente la cantidad de oxígeno en nuestro cuerpo y disminuya la de CO2. Por ello, es importante que respires lenta y profundamente, reteniendo durante unos segundos el aire y expulsándolo muy poco a poco.
  • Cambia los pensamientos negativos o catastróficos por otros más ajustados a la realidad:

– “Va a darme un infarto” por  “Si fuese un infarto el corazón se pararía de golpe; que vaya tan rápido es justo lo contrario”
– “Voy a desmayarme” por “Me ha bajado la tensión, por eso tengo esta sensación”
– “Me estoy ahogando” por  “Estoy tomando demasiado oxígeno, justo lo contrario al ahogo”
– “Me siento enfermo, voy a vomitar” por  “Voy a empezar a respirar profundamente para encontrarme mejor”
– “Estoy volviéndome loco” por “Estar loco implica estar fuera de la realidad, yo por el contrario soy excesivamente consciente de lo que ocurre”
– “Veo luces, estoy perdiendo la razón” por “Mi organismo reacciona ante el peligro haciendo que mis pupilas se dilataden para ver mejor, por eso veo luces”

  • Practica frecuentemente técnicas de relajación, como la Relajación Muscular o la Respiración diafragmática, para estar más tranquil@.
  • Expónte a aquellas situaciones o lugares que evitas, así podrás comprobar que, en algunas ocasiones,  el ataque de pánico no aparece;  y si aparece, la ansiedad va poco a poco disminuyendo sin que te ocurra nada.

¡No permitas que la ansiedad o el miedo paralice tu vida!

Cómo educar a mi hij@ con TDAH

tdah padresSer padres no es una tarea fácil, máxime cuando nuestro hijo presenta un Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. Las características de estos niños se pueden resumir en las siguientes: Dificultades para prestar atención, impulsividad e hiperactividad.

Si tu hijo ha sido diagnosticado de este problema te preguntarás qué puedes hacer para convertir el entorno familiar en un ambiente favorecedor para el niño.

Así, algunas recomendaciones o consejos para los padres serían los siguientes:

  • Crea expectativas razonables sobre cómo debe de comportarse o actuar tu hijo, ten en cuenta su edad y no le exijas demasiado.
  • Sé un modelo de buen comportamiento y demuéstrale que cualquier persona tiene dificultades, que comete errores y busca soluciones para resolverlos. Podemos enseñarle a resolver problemas haciéndonos las siguientes preguntas:
    • ¿Cuál es mi problema?
    • ¿Cuál va a ser mi plan?
    • Me lo repito en voz alta para que no se me olvide.
    • ¿Estoy utilizando mi plan?
    • ¿Cómo me ha salido?
    • Reforzarme por lo bien que lo he hecho y por haber utilizado mi plan.
  • Educa en positivo: Prestarle atención y alaba su comportamiento cuando hace las cosas bien. Recuérdale qué cosas se le dan bien o en cuáles ha mejorado y evita centrarte en aquello que aún no es capaz de hacer.
  • Enseña mediante preguntas. Se trata de volver a traer a su mente situaciones que ya ha vivido. Hacerle preguntas para que sea él quien las vaya respondiendo, y llegar a tener una idea sobre ¿Qué podemos hacer hoy para que no pase otra vez? Espera siempre a que sea él quien de las soluciones y admite aquellas que veas que vayan a ser eficaces y que sean pertinentes. En el caso de que no se le ocurra a tu hijo ninguna solución o sean “descabelladas”, ve sugiriéndole tú otras opciones. También podemos utilizar las preguntas en futuro: “¿Qué harías tú si…?”
  • Sé una guía externa de la conducta: Se trata de que indiques al niño qué hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo. Para ello sigue los siguientes pasos: Asegúrate de que está mirándote y prestándote atención, da una instrucción clara y específica, establece un tiempo para realizarla y especifica qué consecuencias tendrá que no se cumpla.
  • Enséñale a utilizar auto-instrucciones para realizar cualquier tarea. Consiste en ayudar al niño a que cuando se encuentre ante un problema o una dificultad tenga la capacidad de pararse y pensar antes de actuar: Me paro > Observo > Pienso > Decido > Actúo > Evalúo. Además, puedes enseñarle que el proceso para pensar debe comprender las siguientes reflexiones antes, durante y después de la acción: ¿Cuál es mi tarea?, ¿Cómo la voy a hacer? ¿Cuál va a ser mi plan?, ¿Estoy siguiendo mi plan? y ¿Cómo lo he hecho? 
  • Explícale las razones de por qué ha de comportarse de una determinada manera, conseguirás que las interiorice de tal manera que piense que él habría llegado a las mismas conclusiones y siga la norma.
  • Si castigas un comportamiento:
    • Asegúrate de que el castigo que ponéis realmente lo sea, esté perdiendo un privilegio o no tenga acceso a un premio (algo que le guste hacer o tener)
    • Hazlo siempre, en cualquier situación y ante cualquier persona.
    • Se firme a la hora de hacer cumplir el castigo.
  • Dale responsabilidades acordes a su edad y fomenta que haga más cosas por sí mismo.

“Tu hijo no vale menos, ni es menos capaz sino que

funciona de manera diferente, y eso le hace alguien especial”